
Los seres humanos son libres de creer y de pensar lo que quieran. Esta libertad de conciencia o de adherir a una fe es absoluta en el ámbito privado. No ha de ser limitada bajo ninguna circunstancia. Dentro de la libertad de creencia se incluye también de derecho a erigir templos, impartir enseñanza religiosa, redactar escritos religiosos y publicar sus propias creencias. El ejercicio público de la propia fe y las ceremonias religiosas sólo se han de restringir cuando así lo exijan causas de fuerza mayor de orden público o la protección de otras personas.
© por todos los fotos: Magnum Photos
© 2005 por el Departamento Federal de Asuntos Exteriores de Suiza
|